También puede suceder una hemorragia interna espontánea, especialmente en las articulaciones y músculos. La hemofilia afecta al sexo masculino más frecuentemente que al sexo femenino, ya que se transmite en el cromosoma x.
Hay dos tipos de hemofilia heredada:
- Tipo A, es el tipo más común, es causada por una deficiencia del factor VIII, una de las proteínas que ayuda a la sangre a formar los coágulos.
- La hemofilia de Tipo B es causada por una deficiencia en el factor IX.
Los dos síntomas principales de la hemofilia son hemorragia externa prolongada, y hematomas que aparecen con facilidad o sin razón aparente.
El tratamiento dependerá del tipo y la severidad de la enfermedad, normalmente consiste en administrar por vía intravenosa concentrados de factores de coagulación. Se dan a medida que se necesiten para reemplazar los factores de coagulación que faltan o son deficientes.

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